¿Puede evitarse la recesión?

18.06.2012 00:00

 

La economía se está desacelerando, situación que resultaba totalmente previsible. Pero esto no solo le pasa a la Argentina sino a otros países de la región como, por ejemplo, Chile y Brasil. También sucede en Europa y China. Esto se advierte en las cantidades vendidas por la Argentina al resto del mundo. ¿Qué quiere decir esto? Que estamos en situación de contagio.

 

¿Se está resolviendo la crisis internacional?  Todo indica que no. Europa no muestra que se resuelva porque en Grecia ganaron los conservadores y esto implica que el país va hacia al ajuste y  -si se piensa en términos keynesianos- un ajuste implica más recesión y menos demanda.

 

¿Y Estados Unidos? En la medida en la que no mejore Europa, tampoco lo va a hacer Estados Unidos. En la economía norteamericana tendría que haber alguna especie de crecimiento endógeno, cosa que no va a suceder. Por lo tanto puede esperarse una muy lenta recuperación de la economía estadounidense.

 

Con Europa en ajuste, las ventas de manufactura de origen agropecuario (MOA) de nuestro país van a permanecer afectadas. Y si bien China en algún momento va a recuperar su crecimiento económico, en la medida en la que Estados Unidos no compre, China no se va a recuperar. Y esto a la Argentina llega a través del puente que hace Brasil. O sea que estamos en una situación de crisis internacional.

 

En la Argentina, el malestar es por la política cambiaria. ¿Cómo afecta el control de las importaciones? Afecta desde el lado de la oferta porque llegan menos productos e insumos al mercado. Ahora bien, si por las razones expuestas la economía local continúa desacelerándose y la Argentina importa menos, puede suceder que esa restricción sobre las importaciones se afloje. Lo mismo podría pasar en otros segmentos del mercado de cambios porque, si bien se reduce el acceso al MULC para ahorrar en divisas, se amplia la posibilidad de adquirir divisas para otros destinos.

 

O sea que la situación de nuestro país está prioritariamente signada por la crisis mundial y la distorsión de expectativas ¿Qué debería hacer el Gobierno? Encauzar las expectativas. Si bien no cambiar su naturaleza biológica, debería de hacer sintonía fina para que esas expectativas actúen de manera positiva y no negativa, considerando que el problema actual reside más en la oferta que en la demanda. Consecuentemente, debe "trabajarse" sobre los factores que están restringiendo la oferta de bienes y servicios, apuntándole -en especial- a aquellos aspectos afectados negativamente por decisiones de política no muy refinadas. Es posible.

 

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